El ministerio ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, se mostró este domingo indignado por la "orden criminal" del presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchinov, de utilizar el Ejército para aplacar las protestas prorrusas en el este.
Según el Gobierno ruso, los países europeos que apoyaron las protestas en el Maidán (la plaza de la Independencia en Kiev), así como los Estados Unidos, "están obligados a poner bajo control a sus pupilos, a instarles a que se distancien de los neonazis y otros extremistas y a cesar el empleo de las fuerzas armadas contra el pueblo ucraniano".
El mensaje de la Cancillería rusa llegó poco después de que Turchinov diese de plazo hasta el lunes para que los activistas prorrusos sublevados depongan las armas. En un mensaje televisado, el mandatario prometió que no se perseguirá a quienes entreguen las armas "y no hayan disparado" contra los efectivos de seguridad ucranianos, que este domingo lanzaron una "operación antiterrorista" en la ciudad de Slaviansk.