A ciencia cierta nunca se ha
despertado en mi aquel interés por el cine de guerra o bélico pero de vez en
mes un largometraje al respecto logra destacarse entre el resto sacando a
relucir la sucia y horrible realidad de lo que un hombre puede llegar a hacerle
a otro. Conocida en Venezuela como Corazones
de hierro, el último filme del cineasta estadounidense David Ayer (Training Day, 2001) cuenta la historia del
veterano sargento americano ‘Wardaddy’ (Brad Pitt) y una brigada de cuatro soldados (Shia LaBeouf, Logan Lerman, Michael Peña y Jon Bernthal) a bordo del
tanque Sherman M4A3E8, mejor conocido como “Fury”, y su batalla contra un
ejército nazi al borde de la desesperación pero con un haz sobre la manga:
mejores y más resistentes tanques.
Sin embargo siempre he sido
seguidor de Ayer pues desde ver Training
Day supe que esta persona tenía realmente buenas historias que contar. A
pesar de todo debo reconocer que dicho filme no es mi favorito del realizador
pues End of Watch (2012) es una muestra de lo espectacular que puede llegar a ser el cine independiente.
Volviendo al tema, lo que me
parece realmente asombroso son lo bien trabajado que están cada uno de los
personajes que conforman parte del elenco protagónico o, sencillamente, del Sherman
M4A3E8. Brad Pitt (Don 'Wardaddy' Collier) dirige a un equipo de hombres bajo
un concepto de vida muy macabro pero aceptado en la época ya que se encontraban
en la responsabilidad de proteger el frente y asesinar nazis. ¿Cuál era su
punto de vista? Bueno, debido a que es un veterano de la Primera Guerra Mundial, ha visto con sus propios ojos las atrocidades a las cuales estaba expuesto por
lo que no lo piensa dos veces a la hora de dar de bajas a sus enemigos.
Shia LaBeouf (Boyd 'Bible'
Swan) por muy cristiano que sea sabe que se encuentra en una misión que debe
cumplir a toda costa. Lo curioso del caso es que el actor se quitó su propio
diente y dejó de bañarse durante el rodaje para no perder la esencia del
personaje al cual estaba interpretando.
Encontré a Dios durante la filmación de Fury. Me convertí en un cristiano y no solo desde el punto de vista de 'Bible' sino también desde mi misma percepción. Simplemente pude haber dicho las oraciones que aparecían en el guion pero (…) es un cambio completo de corazón, es una rendición al control”, alegó LaBeouf.
Michael Peña (Trini 'Gordo'
Garcia) marca la segunda colaboración con David Ayer tras la extraordinaria End of Watch. En esta oportunidad se
encarga de manejar el Sherman M4A3E8 tras la letal sabiduría del Sargento Collier
y fue uno de los cuales filmaron todas sus escenas sin necesidad de dobles. Por
otro lado, Jon Bernthal (Grady 'Coon-Ass' Travis) realiza su segundo trabajo
actoral relacionado a la Segunda Guerra Mundial pues el primero se trató de la
Miniserie de HBO, The Pacific (2010), solo que en esta ocasión cuenta con mayor protagonismo y le agrega al reparto
aquella mente acosadora con una nariz fracturada que necesitaba para complementar
los roles de Pitt y LaBeouf.
Por último pero no menos
importante, Logan Lerman (Norman Ellison) hace acto de presencia en
el frente cuando en realidad no debería haber estado ahí pues se enlistó para
dedicarse a la mecanografía (escribir aproximadamente 60 palabras por minuto) y
no para matar nazis. Pero a pesar de todo su rol era sumamente necesario pues
le agrega la inocencia de un novato que equilibra el balance de las cosas.
En pocas palabras, Corazones de hierro conceptualmente
hablando (desde el punto de vista de estudiar el concepto de los actores) está muy bien realizada y no es solo
eso, los actores con su respectiva naturalidad personifican un equipo de
aniquiladores lo suficientemente conscientes como para estar claros de que la
misión que estaban cumpliendo estaba mal pero era justa y necesaria. Incluso me
atrevo a decir que tanto Brad Pitt como Shia LaBeouf merecen ser premiados por
sus roles.
Michelangelo Petrillo
@Mikele001