Se trató de un iniciativa puesta en marcha por una agencia de viajes local, donde algunos afortunados pudieron colocarse mascarillas y respirar el oxígeno, contenido en bolsas azules y procedente de la montaña Laojun.
La iniciativa se puso en marcha en una plaza de Zhengzhou en la provincia de Henan, centro de China.
Las muertes prematuras y problemas de salud derivados de la contaminación del aire son cada vez más frecuentes en China.