Se teme que el balance de muertos pueda ser aún mayor, ya que el hospital general de Maiduguri se encuentra colapsado y todavía no se ha podido hacer un recuento exhaustivo de las posibles víctimas, que en un primer momento fueron cuantificadas en 44.
Una primera bomba fue detonada a las puertas del mercado creando una gran confusión entre vendedores y clientes, tras lo cual al menos cuatro artefactos explosivos más fueron detonados en varios puntos del recinto, relataron varios testigos.
En declaraciones a la prensa local, un alto cargo del Gobierno local describió el ataque como "inhumano, bárbaro" y fruto de la desesperación de la milicia radical islámica de Boko Haram, que busca objetivos fáciles para compensar la reciente pérdida de numerosas ciudades del noreste de Nigeria que estaban bajo su control.
El atentado se produce solo dos días después que Boko Haram masacrara a unas 70 personas, en su mayoría hombres y chicos, en la localidad de Njaba, también en Borno.