En ese entonces, el Ejecutivo venezolano alegó que el presidente se hallaba en una gira internacional “para recuperar los precios del petróleo”.
A su llegada, el mandatario indicó que sería este martes cuando anunciaría las medidas económicas que espera el país desde diciembre, pero que el mismo Maduro ya había pospuesto hasta después de su periplo por aliados políticos como China y Rusia o productores de la OPEP como Arabia Saudita y Argelia.
Los venezolanos temen una nueva devaluación de la moneda, que presumiblemente elevaría aún más la inflación en un país que tiene una alta dependencia de las importaciones en rubros como alimentos básicos y medicinas. También se menciona un aumento de la gasolina, la más barata del mundo, dentro de las posibles medidas. Venezuela, que tiene las mayores reservas de petróleo del planeta, está sumida en una recesión con una inflación de 64% y la escasez de un tercio de productos básicos durante 2014.
Ello ha incidido en que la popularidad de Nicolás Maduro caiga hasta 22%, según encuestas. Este panorama empeora con el desplome del precio del petróleo, del que Venezuela obtiene 96% de sus divisas, y que desde junio de 2014 ha perdido más de 61% de su valor.