
"Sí, prometo", afirmó Bachelet tras ser conminada a aceptar en cargo por la presidenta del Senado, Isabel Allende, en una solemne ceremonia en la sede del Congreso chileno en el puerto de Valparaíso, 120 km al oeste de Santiago.
Bachelet, de 62 años, fue investida en la sede del Congreso en el puerto de Valparaíso (120 km al oeste de Santiago), en una ceremonia simbólica: la senadora Isabel Allende, hija del depuesto mandatario Salvador Allende, le entregó a su compañera de partido la banda presidencial.
Allende se convirtió este martes en la primera mujer en presidir el Congreso chileno, un puesto que su padre ocupó tres años antes de llegar al poder, en 1970, y desde el cual fue depuesto por Augusto Pinochet, el 11 de septiembre en 1973.
"Es un gran honor estar asumiendo hoy el desafío de ser la primera mujer presidenta del Senado en la historia de Chile y entregar la banda presidencial a otra mujer, Michelle Bachelet", dijo Allende, visiblemente emocionada, tras posesionarse del cargo.
"La imagen histórica de dos mujeres ocupando simultáneamente los dos más altos cargos del Estado recorrerá el mundo", agregó.
El saliente presidente derechista, Sebastián Piñera, abandonó entre aplausos el palacio presidencial para dirigirse al Congreso chileno.
Antes de abandonar la casa de Gobierno, Piñera afirmó que se va "con la cabeza en alto", porque está seguro de que su gobierno le entrega a Bachelet "un Chile que es un mejor país del que teníamos hace cuatro años".
Piñera, un multimillonario empresario que al asumir en 2010 rompió con dos décadas de hegemonía de gobierno de centro izquierda, deja el cargo con un 50% de popularidad y un promedio de crecimiento económico del 5.4%.